Mobile first Checkout

Como parte del equipo de “Checkout” (checkouter forever!), nuestra obsesión es la conversión.

Con presencia en unos 50 sites de distintos países, casi 330.000 ventas realizadas en 2014, y unos objetivos globales de la compañía que pretenden duplicar las ventas una vez más, no puede ser de otra manera.

Convertir un 1% más se convierte en ese centímetro por el que una bola sale fuera en el tenis, ese punto que no se pudo remontar en baloncesto, o el larguero contra el que golpea el balón en una final del Mundial; marca una verdadera diferencia en un volumen de transacciones como el que tenemos.

De ahí que sí, convertir sea clave en nuestro roadmap, donde también conviven, en buena compañía, refactorización de código (pagar deuda técnica y mejora continua) y resolución de bugs (cero bugs, claro, o en pos de ese objetivo vamos).

Por supuesto, no sólo se trata de vender “más”, sino también “mejor” (como acción lateral para vender más, por otra parte).

En nuestra relación con el equipo de Producto, ese que dirige nuestros designios y adecua nuestras acciones con el roadmap general de la compañía, todo cabe y todo se trata.
Entre las últimas acciones surgidas de la colaboración de ambos equipos (he oído “sinergia”?), ha sido rediseñar la experiencia de usuario en el crítico momento de pasar por caja.

Para ello, arrancamos el proceso desde el equipo de Checkout al completo junto con UX (he oído “user-experience”?), diseñando la mejor estrategia para llegar al objetivo en diferentes pasos iterativos y complementarios (he oído “lean-style”?).
Nos decantamos por un modelo mobile-first, de manera que pudiéramos reimplementar todo el proceso de compra, aplicando cada uno de los pasos (mobile, tablet, desktop) mediante tests A/B (he oído “result oriented”?) para asegurarnos de que vamos mejorando a medida que avanzamos.

Tras varios intentos de encajar las tareas dentro de las prioridades de nuestro panel Kanban (he oído “agile”?), vamos incluyendo tareas de diseño, maquetación y, finalmente, la programación.

Tratamos de mantener todo lo bueno del viejo checkout, aplicando todo lo aprendido de sus limitaciones y de todo aquello que, a sabiendas del resultado y necesidades posteriores, alguna vez pensamos que habría sido mejor hacer de otra manera. Todo ello aderezado con un poco de visión de futuro para saber a dónde vamos.
Esto nos ha llevado a un nuevo código, más claro y entendible, y lo que es más importante, más mantenible y testeable (he oído “testable code”?).

Llegado el momento, se despliega el nuevo código, se preparan los tests A/B pertinentes, coordinados con otras “células” (he oído “autogestión”?) para tener toda una nueva vía mobile desde el acceso a la web, hasta terminar con el proceso de compra.
Los resultados no han tardado en salir. A los 4 días, tenemos tal victoria en iPhone/iPad (130% más de conversión), que se redirige al 100% de los usuarios al nuevo checkout mobile.

En Android la victoria no es tan clara, por lo que seguimos trabajando, tratando de encontrar la medida que nos indique por qué. Hemos actuado en la visualización de los medios de pago al final del proceso de compra, dado que el tráfico nos demuestra que la caída de los usuarios esta ahí, mejorando los resultados.

Así, seguiremos tratando de evolucionar esta parte tan crítica de Ticketbis, paso a paso y midiendo su impacto, con el objetivo de hacer el tráfico una compra, facilitando al máximo posible el proceso al comprador.